La Plataforma de Salud Mental se creó en el contexto de la indignación ciudadana por el anuncio de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón en agosto de 2013 de trasladar las Unidades de Salud Mental (USM) de los barrios de Torrero, La Paz, San José, Las Fuentes y Casablanca al Centro de Salud de Valdespartera, y la de Rebolería al de Sagasta, traslado afortunadamente detenido. Los argumentos que se daban inicialmente para esta decisión fueron cambiando conforme la Plataforma y los ciudadanos fueron argumentando sus razones en contra del traslado .
Supuso desde el inicio la colaboración de profesionales sanitarios y vecinos en defensa de recursos que había costado tanto conseguir desde los años 80, y como en otros sectores, el trabajo en la defensa de los servicios dio lugar a una fructífera cooperación para denunciar otras situaciones intolerables y plantear propuestas en positivo. La iniciativa fue pronto secundada por asociaciones de pacientes y diversos colectivos ciudadanos recibiendo el respaldo del Justicia de Aragón.
- Entre las decisiones más lesivas llevadas a cabo por la Administración destacamos:
el cierre de la Unidad de hospitalización de agudos del Hospital Provincial, con la consiguiente sobrecarga del resto de unidades. - el cierre de la Comunidad Terapéutica de El Frago, de titularidad pública- con la asunción de la totalidad de la asistencia por Proyecto Hombre, concertado.
- el abandono de parte de los edificios del antiguo Hospital Psiquiátrico a pesar de que seguía habitado por pacientes
- el endurecimiento de las políticas de copago en rehabilitación y tolerancia de prácticas de copago ilegal, y
- el intento de centralización ya citado.
Es una cuestión sin discusión que en la gestión pública los programas son más importantes que las personas, pero no podemos dejar de señalar que las actuaciones del Departamento de Sanidad, encabezado por su Consejero y el Director General de Planificación, han estado marcadas por prácticas ajenas a una mínima planificación, con una gestión caracterizada por el abandono progresivo de lo público, el fomento de redes clientelistas y la clara priorización de una lógica de mercado sobre la originaria y primerísima función de atención a la salud. La asesoría ejercida en materia de salud mental por el responsable de la Unidad de Coordinación Socio-sanitaria ha resultado decepcionante e ineficaz para cualquier intento de acercamiento de posiciones.
Pero también hay que decir que la política del Departamento y sus asesores ha sido de una falta de diálogo y participación inéditos hasta la fecha: convocando a profesionales para elaborar planes que quedaban abandonados, negándose luego a recibir a Asociaciones de profesionales o a organizaciones sociales mínimamente críticas con las políticas oficiales y atribuyéndoles públicamente su propia negativa al intercambio, eliminando el carácter representativo y democrático de órganos consultivos (como el Consejo Asesor de Salud Mental, ver Orden de 27 de febrero de 2014) cuya transformación instrumenta la consagración de las políticas del Departamento.
Los partidos de la oposición se comprometieron en el periodo inmediatamente anterior a las elecciones a promover una transformación de nuestra democracia, a ser más transparentes y a fomentar la participación de la sociedad civil. En lo que nos atañe, en ese camino, incorporaron a sus programas los puntos de nuestra plataforma: entre otros la retirada de la propuesta de alejamiento de las Unidades de Salud Mental del sector II y consolidación del modelo comunitario, eliminación del copago, elaboración, financiación y ejecución de un Plan de Salud Mental, derogación de la ORDEN de 27 de febrero de 2014 por la que se modifica la composición del Consejo Asesor de Salud Mental, Derogación de la ley 15/97, sobre habilitación de nuevas formas de gestión del Sistema Nacional de Salud… (Manifiesto en Defensa de la Salud Mental, presentado en acto público a los partidos políticos de Aragón el 24 de marzo de 2015).
La Plataforma de Salud Mental quiere felicitarse por la esperanza que se abre con los cambios de gobierno, pero también tiene el firme propósito de que estos cambios sean reales. Hay que promover la transformación marcada en los programas, pero también otros talantes, otros modos de trabajar en las instituciones para lo cual es imprescindible que los futuros responsables de salud mental sean profesionales con cualificación técnica y con la empatía necesaria con el sufrimiento de los afectados, de modo que sea posible verdaderamente sentar las bases de una asistencia psiquiátrica de calidad, transparente y participativa y adecuada a las necesidades de la ciudadanía y no sólo de sus gobernantes. Todo esto será imposible si no va de la mano de una activa modificación de las condiciones sociales y la protección de los derechos de TODAS las personas, eliminando cualquier tipo de discriminación.
La Plataforma continuará defendiendo esos mismos valores en la defensa de la salud mental realizando propuestas de progreso y cuestionando aquellas actuaciones que consideremos que responden a otros intereses que no sean aquellos de mejorar la asistencia a la población.
Zaragoza 29 de junio de 2015
Ana Martinez Calvo
Isabel Aina Zarazaga
Portavoces de la PLATAFORMA de SALUD MENTAL de ARAGÓN