Hoy hemos despedido a Maria Dolores Monterde, compañera de la Plataforma Salud Mental de Aragon que nos ha dejado. Maria Dolores participó en la Plataforma desde el primer momento, y tenía una larga historia de compromiso en la lucha por los derechos de los más débiles.
La vida se lo puso difícil, pero encontró fuerzas y ánimo para implicarse en lo que creyó justo. Y para cuidar de todos los que la necesitaban. Colaboró cuanto pudo en la creación de una conciencia colectiva entre los familiares de personas con enfermedad mental, con su voz clara y llena de dignidad.
Compartimos con ella camino y sueños. Sus reflexiones, sus preocupaciones y su serenidad eran siempre acertadas y oportunas. Amiga de leer, escribir y escuchar, nos dejó estas palabras » Los enfermos mentales son también ciudadanos de pleno derecho, aunque en una clara desventaja social, ya que deben aceptar la múltiple dificultad de afrontar su enfermedad, la falta de autonomía personal, la continua lucha por su recuperación, y los prejuicios que generan un estigma social que les asocia a conceptos como el miedo o la inseguridad».
Maria Dolores era una imprescindible, pero con su ejemplo y su recuerdo seguiremos demandando una buena atención a las personas con enfermedad mental, con respeto a sus derechos humanos, y como ella decía, «con corazón».
Gracias, compañera
